Uso de hábitat del tapir (Tapirus terrestris) en
el P. N. El Rey, Salta
Responsable:
Rosina Soler Esteban
Equipo de Trabajo:
Leonidas Lizárraga, Silvia Chalukian.
El tapir o anta se caracteriza por recorrer grandes distancias. Es también denominado “lowland tapir”, es decir tapir de tierras bajas , aunque se han encontrado rastros cerca de los
2.000 msnm en el Parque Nacional El Rey.
Evaluamos el uso de hábitat del tapir según
rangos altitudinales (desde los 850 hasta 1.800 msnm) a lo largo de caminos y senderos, durante marzo-abril (estación húmeda) y agosto-septiembre (estación seca) de
2004. Estimamos frecuencia de uso mediante conteos de grupos de huellas en transectos de 2 km por sitio.
Caracterizamos los ambientes cada 100 m de incremento en altitud mediante una evaluación rápida: cobertura de vegetación y especies dominantes, características del suelo y otros rasgos representativos.
Según el análisis preliminar de los datos de la estación húmeda, encontramos que, si bien se registró la presencia de los tapires en los tres pisos, la mayor cantidad de rastros se encontraron en los sitios de altitud media y baja (850 a 1.300
msnm).
Uso de hábitat de grandes herbívoros (tapires, corzuelas y pecaríes)
en el P. N. El Rey
Responsable: Gabriela Lepera
Equipo de Trabajo: María Saravia, Soledad de Bustos, Silvia Chalukian,
Leonidas Lizárraga.
Los objetivos del presente trabajo son: 1) Evaluar el uso de hábitat por parte de tapires
( Tapirus terrestris ), corzuelas ( Mazama americana y
M. gouazoubira ) y pecaríes ( Tayassu pecari y
Pecari tajacu ) en bosques primarios y secundarios y en períodos secos y húmedos en el Parque Nacional El Rey (Provincia de Salta); 2) Caracterizar dichos bosques en términos de la diversidad florística del sotobosque y la disponibilidad de especies arbóreas productoras de frutos comestibles a fin de relacionar dichas características con eventuales usos diferenciales por parte de las especies de fauna silvestre mencionadas. Se seleccionaron cuatro áreas de muestreo, dos en zonas de bosque maduro, y dos en bosques secundarios (actualmente en etapas iniciales tempranas de la sucesión).
Evaluamos la frecuencia de uso de los hábitat elegidos en dos estaciones (lluviosa y seca) mediante el conteo de huellas,
utilizando trampas huella. Los sitios se caracterizaron según
la diversidad específica del sotobosque y la presencia de cuatro especies que producen frutos comestibles ( Acacia aroma, Juglans australis, Enterolobium contortisiliquum y Gleditsia amorphoides ). Además se evalúan características que pueden influir en la palatabilidad o no de las especies como presencia de espinas, látex, elementos urticantes o compuestos secundarios.
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